martes, 18 de febrero de 2014

Brasil sorprende con su condena oficial

Luego de un silencio de días, Itamaratí sorprendió al mundo con una saludable condena a la violencia de estado en Venezuela. Sin la firma pero con el sello característico de su presidenta, Brasil, el indiscutible líder latinoamericano, dejó bien claros los límites, en un comunicado frío, escueto, impersonal, pero contundente.

La movida asombra sí, por los antecedentes regionales de cerrar filas con criterio ideológico. Parece que primó la otra coincidencia, esta vez. Vilma, al igual que un número significativo de sus colegas presidentes, es de extracción guerrillera, y como tal conoce la cara de la represión oficial. En sus tiempos se jugó la vida combatiendo represores. Sufrió cárcel, vio morir a sus compañeros. Se identifica con los estudiantes desarmados que salen a la calle, no con los mercenarios que disparan a la multitud.

Al reafirmar los límites de lo que puede hacer un gobierno, afín o no, aliado o no, el país norteño y su primer mandataria dieron la tónica que faltaba, y América Latina desplegó su lista de condenas, casi unánime. Con las cantadas excepciones de Bolivia y  Ecuador, sus acérrimos aliados bolivarianos, el continente se permitió repudiar actos de violencia oficial que parecían erradicados del sur de América. Una vez abierta la puerta, claro, la confianza aumenta. Las declaraciones de condena son más personales, más emotivas. “Parecía que los tiempos de represión violenta en el continente habían quedado atrás”. “Inadmisible que los progresistas actúen como los fascistas”. “Son los dictadores de derecha, los militares usurpadores, los que matan estudiantes en las calles”.


Especial destaque merece el emotivo pronunciamiento de la AEU (Asociación de Estudiantes Universitarios). “Nuestro más enfático rechazo a la agresión a los estudiantes venezolanos. Con profundo dolor y asombro vemos otra vez sangre estudiantil en las calles. Por la memoria de nuestros compañeros muertos, al gobierno venezolano le gritamos que las manifestaciones pacíficas no se reprimen con balas. Fuera Maduro”.